El beso abre el juego, enciende motores, excita, es el canal más directo de comunicación sin palabras y muchas veces el preámbulo del sexo.

El beso es quizás una de las más poderosas armas del placer, no sólo por la variedad de juegos que podemos crear con la boca, sino también por su capacidad de estimular pensamientos eróticos. Muchos afirman que los besos pueden resultar más excitantes que el mismo coito, o en todo caso una condición necesaria para disfrutar del sexo.

El beso tiene como factor primordial el contacto de dos personas que sienten algo el uno por el otro, en ese sentido se puede decir que es la caricia que tiene el nivel más alto de emoción. El beso apasionado, placentero y con muchas sensaciones estimula las fantasías que terminarán  en un encuentro sexual. Es evidente entonces que ese primer beso es predictor de compatibilidad sexual. 

Muchas veces el beso puede ser un camino para recuperar la pasión en aquellas parejas que han entrado en la monotonía. Besar, jugar con diferentes tipos de besos sin estar pendientes del coito, pone en marcha crear besos diferentes que también se pueden aplicar a todo el cuerpo, eso dará lugar a que otros recursos eróticos se vuelvan más atractivos.

El beso, la llave del sexo

En un beso se compromete cuerpo y mente, y es inexplicable lo que el cerebro puede producir y proyectar en apenas un roce de labios, muchos de ellos llevan a un orgasmo, es por ello que se le considera como la llave del sexo. Comenta con nosotras ¿cómo te gusta que te besen?