El martes 30 de junio será un segundo más largo que los demás días regulares. No se han pronosticado problemas graves.

El movimiento de la tierra, al contrario de lo que generalmente se piensa, no tiene una velocidad constante. Esto puede que sea resultado de las mareas y los cambios dentro del núcleo. Es por ello que el tiempo que le toma a la tierra girar sobre su eje puede retrasarse o adelantarse. Los relojes atómicos miden este tiempo con mucha precisión de tal manera que es posible detectar sus variaciones. 

Este próximo 30 de junio el día durará un segundo más y así el 2015 será un segundo más largo que el 2014. Así lo anunció el Servicio Internacional de Rotación de la Tierra. 

El cambio se producirá antes de la medianoche del 30 de junio, es decir el mismo martes, cuando los relojes se ejecutan en el tiempo atómico irán desde 23:59:59 a 23:59:60, de lugar de ponerse a cero y cambiar de día. Los expertos explican que este no es un caso aislado, sino que desde 1972 hemos ganado ya 15 segundos intercalares. 

Hay que tener en cuenta que hasta la fecha no se han registrado consecuencias con este ajuste. Solamente, en el 2012 se produjeron problemas con el internet. Algunas páginas tuvieron inconvenientes no muy graves y se solucionaron rápidamente.