Los automasajes con muy buenos para la salud y tienen desde fines estéticos hasta fines médicos para todas las partes de nuestra anatomía. 

El cuerpo reacciona ante la presión y de esta manera se pueden estimular diversas funciones. Existen tres métodos para hacer masajes: con movimientos, presiones y pequeños golpes. Ten en cuenta que estos masajes se usan para la reducción de la tensión y el alivio de dolores (pies, piernas y espalda principalmente).

En el aspecto más estético, el masajes se usa para drenar líquidos, mejorar la celulitis o adelgazar. En el caso del vientre, el estrés nos impide eliminar la grasa o nos da una sensación de hinchazón. Esto se debe a la producción de cortisol que hace que se estanque la digestión de los alimentos. El masaje elimina esta tensión y mejora notablemente la hinchazón.

Por otro lado, los masajes mejoran la circulación de la sangre y aumentan el metabolismo, lo que también nos hace perder peso. También tonifica los músculos y el calor que genera, derrite las adiposidades. 

Aquí te enseñamos cómo hacerte una automasaje desde la comodidad de tu hogar.

El masaje más sencillo consiste en masajear, rodar, pellizcar suavemente y amasar la zona abdominal por unos minutos. En el caso de sufrir de hinchazón, antes de exhalar debemos mover la mano derecha en el lado derecho del abdomen, y la izquiera en el lado izquierdo, ambas en sentido horario y 10 veces como mínimo. Los círculos se siguen haciendo esta vez hacia el centro del abdomen. Luego vamos hacia arriba, hasta la zona de la ingle.

Si sufres de retención de líquidos, aquí te mostramos un video de drenaje línfático para que te deshagas de todo el líquido restante. 

Por último, el masaje chi nei tsang también es muy útil. Recuerda que los 4 primeros pasos se realizan todos los días y la rutina entera solo una vez a la semana. 

Primero acuéstate boca arriba con las rodillas levantadas y los pies planos apoyados en las almohadas. 

Luego respira profundamente y lleva la presión del aire desde el sacro hasta el piso pélvico. Exhala hundiendo el pecho y el abdomen lo más que puedas. Debes respirar así durante toda la rutina. 

Con la yema de los dedos masajea alrededor del ombligo por cinco minutos. Esto ayuda a la digestión, a aliviar tensiones, a la retención de líquidos y a bajar de peso. 

Coloca las manos por todo tu abdomen pero lejos del ombligo y por cinco minutos bombardea el vientre.

Debajo de las costillas del lado izquierdo, masajea con firmeza hacia abajo, hacia la zona de ombligo. Luego repite a la derecha. 

En la parte inferior del vientre, haz movimientos circulares, dos veces en sentido horario, y dos en sentido antihorario. Recuerda que deben ser movimientos suaves que vayan desde la pelvis, hasta el ombligo. 

Por último, pon las manos sobre tu abdomen y genera calor por unos minutos. Respira suavemente para finalizar.