Algunas frutas como los arándanos, manzanas y uvas, forman un verdadero escudo protector contra la diabetes tipo II. Sin embargo es recomendable comerlas enteras antes que licuarlas.

Las frutas son beneficiosas para la salud, por ello la pregunta que se hacen los científico es qué tipo de fruta puede aportar mayores ventajas a enfermos como los diabéticos, por ejemplo. Un estudio publicado en el British Medical Journal ha demostrado que las frutas enteras, especialmente las manzanas, las uvas y los arándanos reducen el riesgo de desarrollar diabetes tipo II, pero sugieren que estas frutas no se deberían tomar en jugo  ya que podría elevar el riesgo. 

El estudio fue realizado por los expertos de la Escuela de Salud Pública de Harvard, el autor principal, el investigador Qi Sun, quién ha declarado que el hallazgo principal del estudio ha sido probar que determinadas frutas protegen más que otras y suponen un beneficio específico para el control de la diabetes tipo II. El estudio se realizó en cerca de 190.000 personas, de las cuales un 7 por ciento estaban diagnosticados con diabetes. 

Las personas que comían frutas, especialmente arándanos, uvas y manzanas, al menos dos veces a la semana, tenían un 23 por ciento menos de riesgo de desarrollar diabetes tipo II, que aquellos que comían fruta una vez a la semana. Pero aquellos que habían bebido una ración o más de jugo de frutas al día vieron elevado en un 21 por ciento el riesgo de desarrollar la enfermedad respecto al resto. 

Los científicos señalaron que podría ser debido a que estas frutas contienen altos niveles de antocianinas, sustancia que ha demostrado mejorar la captación de glucosa, y además, contiene polifenoles, de gran poder antioxidante.

Los médicos recomendaron tener en cuenta que comer toda la fruta es mejor que consumir sólo el jugo. ” Las frutas tienen contenidos muy variables de fibra, antioxidantes, otros nutrientes y fitoquímicos que conjuntamente pueden influir en la disminución del riesgo”, dijo el profesor Qi Sun, de la Facultad de Medicina de Harvard.

Ahora se sabe que prevenir la diabetes no es tan difícil, es más, puede ser delicioso. Los arándanos reducen en un 26% el riesgo de padecer la enfermedad, en comparación con una disminución del 2% que provocan 3 porciones de cualquier otra fruta entera.

Las frutas enteras frenan la diabetes