Dar palabras de ánimo, obligar a la persona a salir de la casa o no acudir a un profesional son acciones que pueden empeorar la depresión. 

Los expertos han pronosticado que la depresión será una de las epidemias del sigo 21, en unos quince años se convertirá, según se estima, en la primera causa de invalidez a nivel mundial. Por estas razones hay que tener mucho cuidado con esos bajones emocionales pues generalmente no son los médicos quienes detectan la enfermedad, sino las personas allegadas al afectado. 

Aquí te damos algunos consejos para no equivocarse al querer decir o hacer un acto solidario y querer levantar el ánimo de un ser querido.

Darle poca importancia a la situación

Las personas tendemos a pensar que cuando una persona se siente negativa o triste es solo una cuestión de actitud, pero no siempre es así. Hay que ayudar al afectado a darse cuenta de que padece de un problema psicológico.

Ver el problema desde nuestro punto de vista y no empatizar

Si queremos ayudar realmente, lo ideal es optar por la empatía desde nuestro punto de vista para saber que necesita la persona, si un hombro sobre el cual llorar, distraerse o si solo quiere que la escuchen en silencio. 

No caer en los “anímate”

Según los expertos decir frases como “sé positivo”, “alégrate” o “cómo te sientes” pueden provocar culpa o más tristeza. 

Imponer en vez de proponer

Salir de la rutina puede ser una opción para salir de la depresión pero la cuestión es cómo sacar a la persona de la casa. Debes proponer actividades agradables, pero sin imponer porque hay que tener en cuenta que quizá la persona no está lista para salir.

Alimentar el discurso negativo

No podemos afirmar que lo que le pasa a la persona afectada es algo trivial o solo una mala racha. Lo que se debe hacer es desviar la conversación hacia otros temas e forma sutil.

Intentar reemplazar al profesional

En casos de depresión lo mejor es consultar a un psicólogo especializado. Hay que recordar que todos tenemos nuestros límites y que lo mejor es dejar la situación en manos de un profesional.